La tercera edad es un grupo de riesgo en el punto de mira de
algunas enfermedades y afecciones. Tercera-edad
recopila algunas de las más comunes:
Arterioesclerosis de las Extremidades: es un síndrome caracterizado por el depósito e infiltración de sustancias lipídicas, en las paredes de las arterias de mediano y grueso calibre. Esto provoca una disminución en el flujo sanguíneo que puede causar daño a los nervios y otros tejidos.
Los problemas de riego en las extremidades en la arteriosclerosis suelen ocurrir antes en las piernas o los pies y la edad es uno de los factores de riesgo más importantes.
La persona afectada empieza a notar dolor de piernas, hormigueo en los pies estando en reposo, úlceras e incluso gangrena en los pies (el tejido "se muere", notándose visiblemente).
Artrosis:
afecta más a las mujeres que a los hombres, y a partir de los 75 años, prácticamente
todas las personas tienen artrosis en alguna articulación. La edad, la
obesidad, la falta de ejercicio... son sólo algunos de los factores que
predisponen a sufrirla. Consiste en una degeneración del cartílago articular
por el paso de los años, que se traduce en dificultades de movilidad y dolor
articular con los movimientos. El tratamiento de la artrosis consigue mejorar
la movilidad y disminuir el dolor mediante antiinflamatorios no esteroideos, o
la infiltración de esteroides, además de ejercicios de rehabilitación. En casos
de extrema gravedad se puede recurrir a la cirugía, que consiste en sustituir
las articulaciones por prótesis artificiales.
Artritis:
es la inflamación de una articulación, caracterizada por dolor, limitación de
movimientos, tumefacción y calor local. Puede estar causada por numerosas
enfermedades y síndromes; por microcristales (afectos de gota), neiropática
(lesiones del sistema nervioso), reumatoide (origen multifactorial), infecciosa
(de origen bacteriano, vírico, micótico o parasitario), sistemática (de origen
cutáneo, digestivo, neuropático...), reactiva (múltiples factores), etc.
Se suele detectar pasados los 40 años, en radiografías, sin que antes se haya presentado ningún síntoma...
Se suele detectar pasados los 40 años, en radiografías, sin que antes se haya presentado ningún síntoma...
Alzheimer: La
enfermedad de Alzheimer es una enfermedad neurodegenerativa del sistema
nervioso central que constituye la principal causa de demencia en personas
mayores de 60 años. Se caracteriza por una pérdida progresiva de la memoria y
de otras capacidades mentales, a medida que las células nerviosas mueren y
diferentes zonas del cerebro se atrofian. Se desconocen las causas, si bien se
sabe que intervienen factores genéticos. Por desgracia el Alzheimer sigue
siendo incurable, pero la comunidad científica se muestra optimista por encontrar
una cura a corto plazo.
Párkinson:
El Parkinson es una enfermedad neurodegenerativa que se produce en el cerebro,
por la pérdida de neuronas en la sustancia negra cerebral. El principal factor
de riesgo del parkinson es la edad. Afecta a más de 65.000 españoles y su
incidencia va en aumento.
Hipertrofia benigna de Próstata: Consiste en un crecimiento excesivo en
el tamaño de la próstata a expensas del tamaño celular. Es muy común en los
hombres a partir de los 60 años. Para su diagnosticación, es frecuente la
"biopsia prostática" y el tacto renal (palpar la próstata a través
del recto), que además puede detectar síntomas de cáncer. Suele provocar un
síndrome miccional: mayor frecuendia de orinar, irritación y obstrucción; que
pueden complicarse con infecciones urinarias, cálculos renales, etc. Para su
tratamiento, los pacientes deben disminuir la ingesta de líquidos antes de
acostarse y moderar el consumo de alcohol y cafeina. En ocasiones extremas se
tiene que intervenir quirurgicamente (prostatectomía).
Gripe: Se
trata de una enfermedad "común" que dura entre 3 y 7 días, pero las
personas mayores pueden tener complicaciones que a menudo requieren
hospitalización por problemas respiratorios. Es por ello que las Autoridades
Sanitarias aconsejan a la tercera edad (mayores de 65 años), como grupo de
riesgo, vacunarse cada año contra la gripe. La vacuna de la gripe producirá
anticuerpos contra el virus. Y otra arma
muy eficaz contra la gripe es la prevención, especialmente contra el frío.
Malnutrición: A
menudo, se pasan por alto los problemas de nutrición de la tercera edad, lo que
puede traer complicaciones muy serias tales como deshidratación, anemia,
déficit de vitaminas (B12, C, tiamina...), déficit de folato, desequilibrio de
potasio, anorexia, gastritis atrófica. El deterioro cognitivo puede ser causado
por tantos factores no nutricionales que es fácil pasar por alto causas
nutricionales potenciales, como deshidratación, desequilibrio del potasio,
anemia ferropénica y déficit de muchas de las vitaminas hidrosolubles.
En estos casos, si un especialista lo cree conveniente, se puede recurrir a suplementos de minerales y vitaminas, pero sobre todo; una dieta alta en proteínas y nutrientes es esencial para prevenir posibles problemas de nutrición que llegada la edad adulta podría conllevar problemas irreversibles.
En estos casos, si un especialista lo cree conveniente, se puede recurrir a suplementos de minerales y vitaminas, pero sobre todo; una dieta alta en proteínas y nutrientes es esencial para prevenir posibles problemas de nutrición que llegada la edad adulta podría conllevar problemas irreversibles.
Mareos en los mayores Buena parte de los mayores de 60 años, acuden al médico por
culpa de inexplicables mareos o vértigos. También son habituales las pérdidas
de equilibrio y otras sensaciones de aturdimiento. Es importante que sea un médico quien
determine la gravedad de nuestra situación. En todos los casos el especialista
determinará con un reconocimiento físico los posibles motivos.
Sordera: A
menudo, los déficits auditivos se consideran "normales" en los
ancianos, y, si bien es propio de la edad el desgaste en nuestras capacidades,
siempre se debería poner solución, con las pruebas diagnósticas precisas y si
es necesario, con la ayuda de un audífono que amplificará la señal sonora
ayudándonos a recuperar parcialmente nuestra capacidad auditiva.
Presión arterial alta: La presión arterial es la fuerza con la que el corazón
bombea la sangre contra las paredes de las arterias. La hipertensión arterial
no suele tener síntomas, pero puede causar problemas serios como insuficiencia
cardiaca, un derrame cerebral, infarto e insuficiencia renal. Conviene que
nosotros mismos controlemos nuestra presión presión arterial además de llevar
hábitos de vida saludables.
Problemas Visuales: Con la edad adulta es muy frecuente que nuestra vista vaya
perdiendo facultades. Es por ello que se aconseja a las personas mayores una revisión
ocular una vez al año para detectar los problemas visuales más frecuentes y su
tratamiento específico. Los problemas de visión más frecuentes en las personas
mayores son la miopía, presbicia, cataratas, degeneración macular del ojo,
glaucoma, tensión ocular.
Claudicación intermitente: Es un trastorno que se produce como
consecuencia de la obstrucción progresiva de las arterias que nutren las
extremidades. Las paredes de las arterias sufren lesiones, llamadas
"placas de ateroma", que se van agrandando dificultando el correcto
riego sanguíneo y haciendo que los músculos produzcan ácido láctico. Caracterizado
por la aparición de dolor muscular intenso en las extremidades inferiores, en
la la pantorrilla o el muslo, que aparece normalmente al caminar o realizar un
ejercicio físico y que mejora al detener la actividad. Se observa con mayor
frecuencia en el hombre que en la mujer; generalmente en pacientes mayores de
60 años.
Demencia senil: La
demencia es la perdida progresiva de las funciones cognitivas, debido a daños o
desórdenes cerebrales que no responden al envejecimiento normal. Se manifiesta
con problemas en las áreas de la memoria, la atención, la orientación
espacio-temporal o de identidad y la resolución de problemas. Los primeros
síntomas suelen ser cambios de personalidad, de conducta, dificultades de
comprensión, en las habilidades motoras e incluso delirios. A veces se llegan a
mostrar también rasgos psicóticos o depresivos. Algunos tipos de demencia son
el alzheimer, demencias frototemporales como la enfermedad de Pick, demencia
vascular, demencia multiinfarto (demencia arterioesclerótica), enfermedad de
Binswanger, demencia de Cuerpos de Lewy.
Osteopororis: La
osteoporosis es una enfermedad en la cual disminuye la cantidad de minerales en
el hueso, perdiendo fuerza la parte de hueso trabecular y reduciéndose la zona
cortical por un defecto en la absorción del calcio, volviéndose quebradizos y
susceptibles de fracturas. Es frecuente sobre todo en mujeres tras la
menopausia debido a carencias hormonales, de calcio y vitaminas por
malnutrición, por lo que un aporte extra de calcio y la práctica de ejercicio
antes de la menopausia favorecerán en su prevención. Para frenar la
osteoporosis conviene ponerse en manos de un profesional que determine qué
habitos de nuestra vida debemos potenciar. Los ejercicios y la gimnasia para la
tercera edad son una manera de luchar contra la osteoporosis llevando una vida
sana.
Accidente Cerebro Vascular (Ictus): Es una enfermedad cerebrovascular que
afecta a los vasos sanguíneos que suministran sangre al cerebro.
Ocurre cuando un vaso sanguíneo que lleva sangre al cerebro se rompe o es obstruido por un coágulo u otra partícula, lo que provoca que parte del cerebro no consiga el flujo de sangre que necesita, quedándose la zona sin riego, por lo que no pueden funcionar y mueren transcurridos unos minutos, quedando paralizada la zona del cuerpo "dirigida" por esa parte del cerebro.
Uno de los principales factores que multiplica el riesgo de padecer cáncer es la edad. Pasados los 55 años, cada década vivida dobla el riesgo de padecer un ictus.
Ocurre cuando un vaso sanguíneo que lleva sangre al cerebro se rompe o es obstruido por un coágulo u otra partícula, lo que provoca que parte del cerebro no consiga el flujo de sangre que necesita, quedándose la zona sin riego, por lo que no pueden funcionar y mueren transcurridos unos minutos, quedando paralizada la zona del cuerpo "dirigida" por esa parte del cerebro.
Uno de los principales factores que multiplica el riesgo de padecer cáncer es la edad. Pasados los 55 años, cada década vivida dobla el riesgo de padecer un ictus.
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