Partiendo de las
directrices recogidas en la II Asamblea Mundial del Envejecimiento, el Consejo
de Personas Mayores del Principado de Asturias y la Consejería de Asuntos
Sociales, conscientes de la importancia del papel de los medios de comunicación
tanto en la creación de estados de opinión y en la consolidación de imágenes
sociales, como en su papel de agente en la promoción de cambios en las
actitudes de la población, queremos hacer llegar a los y las profesionales de
la información de nuestra comunidad autónoma, reconociendo su gran
profesionalidad y sensibilidad social ante el tema del envejecimiento, las
siguientes recomendaciones, dirigidas a evitar estereotipos y prejuicios sobre
las personas mayores y ofrecer una imagen diversa, positiva y revalorizada de
este grupo de edad, teniendo siempre en cuenta la complejidad y diversidad inherentes
al proceso de envejecer.
Recomendaciones a los medios de comunicación:
1)Ofrecer informaciones completas que eviten presentaciones parciales que
reproduzcan tópicos negativos sobre el envejecimiento (el envejecimiento como
irremediable pérdida de facultades, como inevitable soledad, como decrepitud,
las personas mayores como incapaces de aprender, como colectivo improductivo e
inútil, etc.).
2) Incrementar la presencia de las personas mayores en los medios de
comunicación así como aumentar los contenidos informativos referidos al
envejecimiento y a los temas de interés relacionados con el mismo.
3) Ofrecer una imagen de las personas mayores como adultos/as competentes,
capaces de desempeñar roles útiles para la sociedad, frente a la imagen de un
colectivo que representa una carga para la comunidad.
4) Evitar imágenes peyorativas de la vejez, imágenes que en algunas
ocasiones se vierten desde emisiones publicitarias o desde programas y
contenidos en clave de humor, y que se derivan de modelos basados
exclusivamente en valores asociados con la juventud, la producción y la rápida
innovación, frente a los modelos, ritmos y estilos de vida propios de la actual
generación de personas mayores.
5) Revisar y actualizar los términos empleados en los contenidos
informativos y publicitarios, ya que con las palabras se proyectan conceptos y
desde éstos se conforman las actitudes, es decir, las formas de pensar, de
sentir y de actuar del conjunto de los grupos sociales. En este sentido se
considera adecuado:
~ Utilizar el término «personas mayores» frente a «tercera edad» o
«ancianos».
~ Utilizar el término «residencia para personas mayores» frente a «asilo» o
«geriátrico».
~ Evitar expresiones con connotaciones paternalistas o infantilizadoras
como «nuestros mayores», «abuelos», «abueletes», etc., que aunque suelen ser
enunciadas con intenciones cariñosas, chocan frontalmente con una concepción de
la persona mayor adulta y con capacidad de autodeterminación.
~ Sustituir términos globalizadores y etiquetadores por expresiones que
hagan referencia principal a la dimensión de persona y ubiquen la enfermedad o
limitación en categoría de circunstancia. Por ejemplo, es preferible hablar de
«personas con discapacidad» frente a «discapacitados» o de «personas con
demencia» frente a «dementes».
6)Evitar abordar el ingreso en residencias de las personas mayores como un
suceso inevitable y trágico, ya que este tipo de enfoques sólo incide en
provocar sentimientos negativos tanto a las propias personas mayores que
necesitan este tipo de cuidados como a sus familias.
7) Huir del tópico del abandono de las familias en la atención de las
personas mayores, generalización errónea que en ocasiones especiales como los
periodos vacacionales o en tratamientos informativos sobre los recursos
residenciales u hospitalarios, aparece en los medios de comunicación
recomendaciones olvidando que hoy por hoy la gran parte de las personas mayores
en nuestro país conviven con sus familias y su fuente principal de apoyo cuando
necesitan cuidados son éstas.
8)Mostrar la diversidad de modelos existentes dentro del colectivo de
personas mayores, haciendo hincapié en los aspectos positivos de los hombres y
mujeres de edad, de modo que el envejecimiento se presente como un proceso
individual donde influyen múltiples aspectos y donde aparece para la gran
mayoría de las personas una etapa llena de posibilidades.
9) Transmitir y reforzar la importancia de las personas mayores en el
intercambio generacional, teniendo éstas la importante misión de la transmisión
de la experiencia, y poniendo de relieve su capacidad de reflexión desde la
distancia que posibilita el paso del tiempo y la historia vivida.
10) Destacar el peso del grupo social de las personas mayores como fuerza
política, estimulando a la participación y al compromiso social de las mismas.
11) Evitar el uso de imágenes de archivo en que aparezcan personas mayores,
y en el caso de que se utilicen, que éstas aparezcan siempre fechadas y con la
indicación expresa de ser imágenes de archivo.
12) Proteger y cuidar de una manera especial la imagen de las personas
mayores en situación de dependencia e incapacidad de auto dirigirse (personas
con deterioro cognitivo o demencia). Para ello cobra una importancia crucial.
~ Garantizar la autorización de las imágenes siempre que aparezcan personas
(tanto de las familias como en su caso de los responsables de los servicios).
~ Preservar en el tratamiento informativo la privacidad e intimidad de las
personas.
~ Evitar tratamientos sesgados, alarmistas, lastimeros, morbosos o
infantilizadores de las personas mayores con discapacidades.
13) Estimular a los y las profesionales de la información a complementar su
formación interesándose y especializándose en el ámbito de la gerontología.
Desde el Consejo de Personas Mayores del Principado de Asturias, órgano de
representación y cauce de participación del conjunto de personas mayores de
nuestra Comunidad Autónoma, colectivo que alcanza ya casi la cuarta parte de
los ciudadanos y las ciudadanas de nuestra región, hacemos un llamamiento a
profesionales de la información, empresas de la comunicación y publicidad, así
como a los y las directores/as de los medios, a tener en cuenta estas
recomendaciones, difundirlas y hacer posible que se incorporen a la práctica
profesional cotidiana. Esto, sin duda, contribuirá tanto a mejorar la realidad
social de los y las ciudadanos/as que hoy forman parte del denominado grupo de
personas mayores, y de los que en el futuro la formarán, como a equilibrar el
conjunto de una sociedad con vocación de construirse desde el principio de la
solidaridad intergeneracional.
Medidas
a. Elaborar y promover ampliamente un marco normativo donde exista una
responsabilidad individual y colectiva de reconocer las contribuciones pasadas
y presentes de las personas de edad, procurando contrarrestar mitos e ideas
preconcebidas y, por consiguiente, tratar a las personas de edad con respeto y
gratitud, dignidad y consideración.
b. Alentar a los medios de difusión de masas a promover imágenes en que se
destaquen la sabiduría, los puntos fuertes, las aportaciones, el valor y la
inventiva de las mujeres y hombres de edad, incluidas las personas de edad con
discapacidades.
c. Alentar a los educadores a que reconozcan e incorporen en sus cursos las
aportaciones hechas por las personas de todas las edades, incluidas las
personas de edad.
d. Alentar a los medios de difusión a trascender la presentación de
estereotipos e iluminar la diversidad plena de la humanidad.
e. Reconocer que los medios de difusión son precursores del cambio y pueden
actuar como factores orientadores en la promoción del papel que corresponde a
las personas de edad en las estrategias de desarrollo, incluso en zonas
rurales.
f. Facilitar las aportaciones de las mujeres y hombres de edad a la
presentación de sus actividades y preocupaciones por parte de los medios de
difusión.
g. Alentar a los medios de difusión y a los sectores público y privado a
evitar la discriminación por razones de edad en el empleo y presentar imágenes
positivas de las personas de edad.
h. Promover una imagen positiva de las aportaciones de las mujeres de edad
a fin de aumentar su autoestima.
Documento aprobado el 31 de enero de 2003 en Pleno del Consejo de Personas
Mayores del Principado de Asturias.
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