El 28 de agosto Colombia
celebró el Día del Adulto Mayor. A propósito de la fecha, Semana conversó con
un psicólogo clínico sobre la importancia de visibilizar los síntomas y las
enfermedades mentales más comunes en esta etapa de la vida.

Dentro
de cada familia colombiana todos tienen o conocen a alguien con más de 75 años.
Este acontecimiento, sin precedentes en la historia, corresponde al progreso de
la ciencia, el aumento de la esperanza de vida en algunos países y al
incremento significativo de la población mundial.
El fenómeno ha tenido tanto alcance, que
según cifras de la Organización Mundial de Salud (OMS) para el año 2050, más
del 20 por ciento de la población mundial será vieja. Es decir que en 50 años,
la proporción de habitantes mayores de 60 se duplicará en todo el planeta,
pasando de representar 605 millones de habitantes a 2.000 millones. En
Colombia, la cifra es similar, pues de acuerdo a un estudio realizado por
Fedesarrollo y la Fundación Saldarriaga Concha en 2015, el número de habitantes
viejos en el país, que actualmente ronda los 5,2 millones de personas, para
2050 llegará a 14 millones.
Este
panorama, sin duda, plantea nuevos desafíos. Sobre todo en países de ingresos
medios y bajos como Colombia, donde se estima que el aumento demográfico será
más rápido e intenso que en los demás. De la mano de este incremento, los
países tendrán que redoblar sus esfuerzos en los temas de atención a salud,
pues la cifra de los ancianos que no puedan valerse por sí mismos también se
multiplicará.
Aunque las limitaciones más comunes
serán la movilidad y la fragilidad, una de las advertencias más preocupantes de
la OMS es que el aumento de las enfermedades mentales como la demencia y el
alzhéimer se disparará. A propósito del Día Mundial del Adulto Mayor, SEMANA
conversó con el psicólogo clínico Jonathan Irreño Sotomonte, quien asegura que
la atención en Colombia relacionados con la salud mental en la vejez aún es muy
limitada.
SEMANA: ¿Cuál es el panorama de la salud mental de la tercera edad en Colombia?
SEMANA: ¿Cuál es el panorama de la salud mental de la tercera edad en Colombia?
J.I.: La pirámide poblacional se encuentra
invertida, lo cual indica que es mayor la población de adultos mayores que la
población de niños, los adultos mayores están perdiendo autonomía y están
generando discapacidad psicosocial de manera más rápida en comparación con indicadores
y cifras previas. Las tasas de morbilidad y mortalidad desde la salud pública
han cambiado en los últimos años.
SEMANA:
Según la OMS, la demencia y la depresión en ancianos es un problema de salud
pública. En Colombia, ¿qué tan buena es la atención de estos problemas?
J.I.:
La atención en
Colombia es limitada, hasta hace poco se están generando programas con mayor
impacto que beneficien la atención en salud a esta población. Es importante que
desde los modelos de salud se sigan desarrollando estrategias en instituciones
y entidades prestadoras de salud, que mejoren la calidad de atención en los
servicios, se debe contar con un número más alto de personal calificado, que
trabaje en pro de dar atención y solución oportuna a esta fenómeno de salud pública.
Se debe articular un trabajo entre entes territoriales, actores políticos,
instituciones privadas, instituciones públicas y los ministerios de salud y
protección social.
SEMANA:
¿Qué retos enfrenta el país en el tema?
J.I.: Los retos se relacionan con la
estigmatización que genera la vejez y el percibir que el llegar a esta etapa
del ciclo vital es sinónimo de improductividad y enfermedad. También existen
grandes limitaciones asociadas a que no son suficientes las políticas públicas
en salud mental que están diseñadas e implementadas para combatir la enfermedad
mental en los adultos mayores, es una población que requiere atención
intersectorial. Las desigualdades económicas también generan un patrón
vulnerable al momento de atender la salud de los adultos mayores. Se deben
garantizar procesos de jubilación y adultez mayor digna.
SEMANA:
¿Cuáles son los trastornos más frecuentes en los adultos mayores?
J.I.: Los trastornos mentales más frecuentes en esta población son la ansiedad, el estrés, la depresión y otros trastornos neurocognitivos, como demencia, alzhéimer o párkinson. El alto consumo de alcohol también puede llegar a ser un problema, ante el rechazo o el aislamiento social al que algunos se ven sometidos.
J.I.: Los trastornos mentales más frecuentes en esta población son la ansiedad, el estrés, la depresión y otros trastornos neurocognitivos, como demencia, alzhéimer o párkinson. El alto consumo de alcohol también puede llegar a ser un problema, ante el rechazo o el aislamiento social al que algunos se ven sometidos.
SEMANA:
Habla del aislamiento y el rechazo ¿Cuáles son los factores que más inciden en
que estos trastornos mentales se presenten?
J.I.: Existen factores multifactoriales, entre ellos de tipo social, familiar y psicológico. Por ejemplo, los adultos mayores son más proclives a sufrir de enfermedades físicas que limitan sus capacidades y actividades. También experimentan mayor estrés al sentirse poco productivos, rechazados o abandonados. En muchos casos son maltratados física y psicológicamente por quienes les brindan cuidados especiales. También desarrollan una necesidad por llamar la atención y buscar aprobación social, es decir, se convierten en "niños grandes" que hacen lo posible por requerir del acompañamiento de sus seres queridos. Sin duda, todo esto, y el tener poca calidad de vida en la juventud o adultez determina de manera importante que desarrollen enfermedades de este tipo en la vejez.
J.I.: Existen factores multifactoriales, entre ellos de tipo social, familiar y psicológico. Por ejemplo, los adultos mayores son más proclives a sufrir de enfermedades físicas que limitan sus capacidades y actividades. También experimentan mayor estrés al sentirse poco productivos, rechazados o abandonados. En muchos casos son maltratados física y psicológicamente por quienes les brindan cuidados especiales. También desarrollan una necesidad por llamar la atención y buscar aprobación social, es decir, se convierten en "niños grandes" que hacen lo posible por requerir del acompañamiento de sus seres queridos. Sin duda, todo esto, y el tener poca calidad de vida en la juventud o adultez determina de manera importante que desarrollen enfermedades de este tipo en la vejez.
SEMANA:
¿Los familiares cómo pueden identificar estos trastornos?
J.I.: Es importante identificar signos y síntomas de alarma, alteración en el patrón del sueño, ansiedad, pérdida de interés o placer por actividades cotidianas, tristeza, llanto, irritabilidad, aislamiento social, comportamiento agresivo, ideas de minusvalía, sentimientos de soledad y vacío, pérdida de memoria.
J.I.: Es importante identificar signos y síntomas de alarma, alteración en el patrón del sueño, ansiedad, pérdida de interés o placer por actividades cotidianas, tristeza, llanto, irritabilidad, aislamiento social, comportamiento agresivo, ideas de minusvalía, sentimientos de soledad y vacío, pérdida de memoria.
SEMANA:
¿Cómo ayudarlos a proteger su salud mental?
J.I.: Es importante mantener hábitos y
rutinas saludables. Hay que motivarlos a ser personas sociables que puedan
hacer uso de las diferentes redes de apoyo para sentirse acompañados; dar
manejo asertivo a situaciones estresantes; asistir a controles médicos de salud
física, mantener un estilo de vida activo, fortalecer procesos cognitivos,
asistir a espacios seguros de ocio y distracción, realizar actividad física y
cuidados a la alimentación.
SEMANA:
¿A partir de qué edad se debe empezar a prestar más atención en este tema?
J.I.:
En general se
podría decir que todos los seres humanos estamos expuestos a manifestar en
cualquier momento una enfermedad mental, y en particular, cuando se inicia la
adultez mayor. Sin embargo, algunos indicadores epidemiológicos registran que
posterior a los 65 años de edad se incrementan los factores de riesgo.
SEMANA:
¿Estos trastornos mentales pueden llegar a afectar significativamente la salud
física de la persona?
J.I.:
Los adultos
mayores pierden funcionalidad en sus diferentes áreas de ajuste, y esto genera
consecuencias a nivel físico. Existe una amplia comorbilidad entre las
enfermedades mentales y las enfermedades físicas, dado que las patologías
mentales se consideran enfermedades crónicas e incluyen un tratamiento a largo
plazo, las limitaciones mentales, pueden generan en los adultos mayores,
caídas, lesiones, accidentes cardiovasculares, cardiopatía, estrés crónico,
entre otros.
SEMANA:
¿Cómo se pueden prevenir a nivel de salud pública?
J.I.: Se deben desarrollar estrategias de prevención que mitiguen el riesgo y el daño en la población de adultos mayores. La prevención no debe dirigirse exclusivamente a las enfermedad mentales, sino a las consecuencias letales que estás puede traer, por ejemplo, no es un secreto que el indicador de suicidios consumados en este tipo de población también es muy alto. Se deben desarrollar programas y estrategias mancomunadas entre los diferentes sectores que favorezcan un aumento significativo en la calidad de vida. Las estrategias de prevención deben ser tanto para pacientes, como para cuidadores, y profesionales de la salud que trabajan con la adultez mayor.
J.I.: Se deben desarrollar estrategias de prevención que mitiguen el riesgo y el daño en la población de adultos mayores. La prevención no debe dirigirse exclusivamente a las enfermedad mentales, sino a las consecuencias letales que estás puede traer, por ejemplo, no es un secreto que el indicador de suicidios consumados en este tipo de población también es muy alto. Se deben desarrollar programas y estrategias mancomunadas entre los diferentes sectores que favorezcan un aumento significativo en la calidad de vida. Las estrategias de prevención deben ser tanto para pacientes, como para cuidadores, y profesionales de la salud que trabajan con la adultez mayor.
SEMANA:
¿Cuáles son los tratamientos adecuados o más comunes para tratar los trastornos
mentales en los adultos mayores?
J.I.: Los tratamientos deben ser
multidisciplinares, medicina general, psiquiatría, psicología, neuropsicología,
neuropsiquiatría. Deben asistir a psicoterapia individual y familiar para
tratar problemáticas asociadas a la patología, se debe sensibilizar y entrenar
tanto al paciente como a los cuidadores, e implementar estrategias de promoción
de la salud mental positiva y prevención de la enfermedad.
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